Dos apps Android sin anuncios, sin cuentas, sin telemetría y sin diseñador (se nota). Hechas para resolver problemas reales del que las encarga.
* Ilustraciones aproximadas. La app real es igual pero con tus datos y tus deudas.
Instala F-Droid, añade este repositorio y las apps aparecen en tu tienda con actualizaciones automáticas. Ajustes → Repositorios → + y pega:
https://tizzenn.github.io/fdroid/repo
Bájate el APK firmado y ábrelo. Android protestará un poco (activar «orígenes desconocidos»); tú aguanta, que para eso es tu teléfono. Sin actualizaciones automáticas.
Kotlin, Material Design, Room, cero dependencias turbias. GPLv3: haz lo que quieras, pero comparte el código como hacemos nosotros.
Bote funciona 100% en local; el QR y el archivo bastan para grupos que se ven la cara. Si además quieres que se sincronice solo, el servidor lo pones tú — nosotros no vemos nada, no hay cuenta central, no hay letra pequeña. Uno del grupo lo monta (5 minutos) y listo:
create table if not exists eventos_sync (
uuid text primary key,
datos jsonb not null,
actualizado timestamptz not null default now()
);
alter table eventos_sync enable row level security;
create policy "acceso anon" on eventos_sync
for all using (true) with check (true);
Lo configura solo quien crea el evento. El servidor viaja dentro del evento al compartirlo (QR o archivo), así que los demás, al importarlo, quedan conectados solos — sin teclear nada. Cada grupo puede tener su propio servidor, así que puedes estar en varios grupos a la vez. A partir de ahí, al abrir un evento la app baja, fusiona y sube.
La clave anon es la llave del buzón del grupo: compártela por privado y no la publiques. ¿Un VPS propio con PostgREST en vez de Supabase? Misma tabla, cambia solo la URL.
Estas apps se han hecho con vibe coding del bueno: un humano con ideas y cero paciencia dictándole features a Claude, una IA que no puede sindicarse, no cobra horas extra y compila a la primera un 80% de las veces (el otro 20% también lo arregla ella, con la dignidad intacta).
Cada release ha calentado un centro de datos que a su vez calienta el planeta, así que ahórranos la parte de la culpa: usa las apps, que al menos el CO₂ haya servido para saber quién debe 12,50 € del finde. Sin anuncios, sin cuentas, sin rastreo. El único que sabe tus deudas eres tú. Y tus acreedores.